Alberto Calero Lara firmó este domingo una de las actuaciones más sólidas de su carrera en el Campeonato de España de Short Track (pista cubierta), disputado en el Palacio Velódromo Luis Puig. El velocista de Mota del Cuervo y del Atletismo Albacete se proclamó subcampeón de España de 60 metros lisos tras detener el crono en 6.72, en una final de altísimo nivel resuelta por apenas seis centésimas.
El título fue para Guillem Crespí con 6.66, mientras que el bronce cayó del lado de Bernat Canet con 6.73, en una llegada ajustadísima que confirmó el excelente momento del sprint español bajo techo.
Una final medida al milímetro
Calero corrió la final desde la calle 7 y firmó una salida reactiva (0.137), sosteniendo la aceleración hasta la meta para asegurar la plata con 6.72.
De menos a más: clasificación con solvencia
La progresión del conquense a lo largo del campeonato fue tan regular como efectiva. En Ronda 1, Calero se clasificó de forma directa (Q) con 6.75 (6.745), resultado que le permitió encarrilar el pase a la siguiente fase sin sobresaltos.
Ya en semifinales, volvió a mostrar consistencia: 6.75 (6.741) y billete para la final, manteniéndose en el grupo de favoritos en una ronda exigente.
Con esa base —una clasificación sin fisuras y una final competitiva— Calero cerró el fin de semana en Valencia con una medalla que lo coloca, de nuevo, en la primera línea de la velocidad española