El Complejo Lagunar de Manjavacas, en Mota del Cuervo, ha renovado sus instalaciones y senderos para mejorar la accesibilidad de los visitantes y reforzar la conservación de su ecosistema, hogar de especies únicas y refugio de aves acuáticas.
El Complejo Lagunar de Manjavacas, en Mota del Cuervo, ha estrenado recientemente mejoras en sus instalaciones y recorridos, con el objetivo de hacer más accesible el espacio a los visitantes y, al mismo tiempo, garantizar la conservación de su ecosistema.
El delegado provincial de Desarrollo Sostenible, José Ignacio Benito, visitó el enclave acompañado por técnicos de la Delegación y Agentes Medioambientales para comprobar las actuaciones realizadas. Entre ellas se encuentra el acondicionamiento del sendero circular de más de ocho kilómetros y la renovación de la cartelería, que proporciona información sobre la fauna y flora del lugar, incluyendo la presencia de más de quince especies de libélulas y plantas adaptadas a suelos salinos.
El Complejo Lagunar está formado por cuatro lagunas —Manjavacas, Dehesilla, Sánchez-Gómez y Alcahozo— cuyas aguas provienen únicamente de la lluvia, la escorrentía y el acuífero de la Mancha Occidental, generando niveles de salinidad superiores incluso al agua del mar en determinadas épocas. Esta característica permite la existencia de especies únicas desde el punto de vista ecológico.
Declarado Reserva Natural en 2001, el espacio cuenta con reconocimientos internacionales, como su inclusión en la Reserva de la Biosfera Mancha Húmeda de la UNESCO y en la Lista Ramsar de Humedales de Importancia Internacional. Las lagunas son un refugio para aves acuáticas que crían, pasan el invierno o descansan durante sus migraciones.
Las autoridades insisten en la importancia de respetar las normas del espacio, permanecer en los caminos señalizados y mantener controlados a los animales domésticos, para preservar un ecosistema frágil que sigue siendo un referente ambiental en la provincia de Cuenca.